A los casinos gallegos se les ha concedido un plazo de un año para que adopten un cambio en las normas de los juegos de casino. Tanto la Xunta como la patronal del sector consideran que las demandas sociales actuales requieren dicho cambio, ya que hay que modernizar los casinos con el fin de atraer un mayor número de visitantes.
Entre las renovaciones se encuentra una rebaja de la apuesta máxima en los juegos con el objetivo de lograr que los jugadores puedan probar su suerte más tiempo con el dinero invertido. Por el momento, dicha apuesta asciende a los 75 euros.
En Galicia existen actualmente únicamente dos casinos, uno en A Toxa y el otro en A Coruña. No existe ninguna posibilidad legal de poner un tercer casino en funcionamiento por el hecho de que no puede instalarse más de un centro de juego por provincia. Además, en Ourense y Lugo no hay ninguna zona en la que -en un radio de 20 kilómetros- habiten 300 mil personas.
En los últimos años se ha notado una baja en la clientela de estos dos casinos y se ha registrado una pérdida de jugadores que asciende al 3,5%. En el año 2005 los casinos recibieron 73.472, mientras que en el año pasado solamente se registraron 70.974 visitas.