Esta semana entró en funcionamiento el Casino de Melincué en la provincia argentina de Santa Fé. Para llevar a cabo este tan esperado proyecto fue necesaria una inversión total de 45 millones de pesos argentinos (algo más de 14 millones de dólares), monto que rebasó en 10 millones (3 millones de dólares) lo estipulado inicialmente en el presupuesto.
Este primer casino santafesino pone a disposición de sus jugadores cien máquinas tragamonedas, ocho mesas de ruleta, cuatro de blackjack, una de poker y una sala de bingo. La entrada al centro de ocio y juego es gratuita. Las fichas para apostar tienen un valor de 2, 5, y 10 pesos argentinos, mientras que para las máquinas tragamonedas las apuestas mínimas serán de 25 y 50 centavos.
Este gran complejo turístico de “tres estrellas” cuenta, además del casino, con 40 habitaciones, un centro de convenciones, canchas de tenis, una pileta de natación y una zona exclusiva en la laguna para veleros y motos de agua. Se estima que estas instalaciones serán visitadas por mil personas diarias aproximadamente.
El horario de funcionamiento del casino se extiende de lunes a jueves desde las 15 horas a las 3 de la madrugada; los viernes desde las 15 horas hasta las 5 de la madrugada; los sábados desde las 12 hasta las 5 horas y los domingos también desde las 12 horas pero hasta las 3 de la madrugada únicamente.