Gracias a la industria de los casinos, se ha notado una reducción en la pobreza y en el desempleo, mientras que se generó, a su vez, un aumento en cuanto a los salarios y al número de graduados entre los habitantes de los establecimientos de juego en las reservas indígenas del estado de California.
Según un estudio llevado a cabo sobre el juego nativo, se ha llegado a la conclusión de que los casinos son totalmente necesarios en tierras indias, ya que generan una gran actividad económica.
El número de las familias pobres de las reservas disminuyó en un 36%, debido a que las apuestas generaron 3,400 millones de dólares para las familias indígenas. Gracias a los casinos que se instalaron como consecuencia del pacto Indian Gaming Regulatory Act de 1988, se registró un aumento del salario promedio per cápita en un 55% de 1990 al año 2000 (comparado con el 15% en áreas donde no operan los casinos).
"Los resultados demuestran que eso de que los miembros de las tribus se han convertido en millonarios o que los casinos son un estorbo en las comunidades aledañas, son mitos", manifestó la directora del Centro para Naciones Nativas de la Universidad de California en Riverside. "Los salarios en las reservas aún están muy por debajo del promedio nacional, sin embargo, las mejoras en las reservas con casinos y sus alrededores son impresionantes".